lunes, 20 de junio de 2011

Un cierre acorde a lo realizado

Luguercio trata de sacar el remate. Racing fue, otra vez, más ganas que juego.


La situacion fue otra vez la misma. En la cancha y en la tribuna. Uno de esos dos sigue sin entender el ritmo del otro. El equipo no funciona, la gente si. Ese ritmo que comenzo en la primera fecha termino el pasado domingo.
Racing sabe a lo que juega, pero no lo demuestra. La gente no sabe porque va, pero va.

En la semana, la dirigencia tomó la decisión de no renovarle el contrato a Miguel Angel Russo, quién dirigió al equipo el domingo solamente por cuestiones de profesionalismo. La vuelta de Diego Simeonne es la opción más firme hasta el momento.

Un Amalfitani repleto para recibir y despedir al Vélez campeón del Clausura 2011 esperaba el partido para terminar la jornada como comenzó: de fiesta.

Con el atril armado en medio de la cancha, los jugadores del fortín iban pasando uno por uno para recibir las medallas de campeón hasta estar todos juntos para levantar el trofeo que consigueron la semana pasada tras derrotar a Huracán en Parque de los Patricios por 2 a 0. Una de las cosas mas llamativas era el color rubio platinado en la cabeza de varios jugadores como Maximiliano Moraléz -ex Racing-, Augusto Fernández y David Ramírez entre otros.


Luego de todos los festejos previos, que duraron aproximadamente 20 minutos, salió a la cancha el equipo visitante y minutos después arrancó el partido.

Los primeros minutos fueron de ida y vuelta. Ambos equipos atacaban y llegaban a las areas contrarias. A los 10 del primer tiempo, con un gran pase de Franco Zucullini a Gabriel Hauche vino el primer gol del encuentro. Racing se ponia en ventaja y, de mantener ese resultado, se clasificaba para jugar la Copa Sudamericana (por el heho de que River, que estaba clasificado, no pueda jugar por tener que jugar la promoción).
Sin embargo, la actitud conformista a lo largo de todo el campeonato de los jugadores de la academia, hizo que a los 30 minutos Zapata disparara de afuera del área y, tras un desvio en la piera de Aveldaño, Vélez alcanzará el empate. Un rato pasño a penas para que, tras una muy buena combinación, Augusto Fernández marcara el segundo y sentenciara el partido.


Lo que restó del primer tiempo fue un Racing con más garra que otra cosa. En la segunda etapa la academia se dispusó a empatar el partido. Barovero tuvo buenas intervenciones y Vélez, por su parte, apostó al contragolpe. El fortín tuvo varias chances para establecer el 3 a 1 pero no lo logró. Y si bien el equipo de Russo siguió insistiendo, no logró su objetivo.





A falta de 15 minutos para terminar el partido, la tribuna visitante se vistió de fiesta y empezó a encender bengalas rojas y verdes para armar la fiesta. El local miraba atónito, tratando de entender la locura de la gente de celeste y blanco. La gente cantaba y saltaba, sin obtener ningún resultado positivo dentro de la cancha. Como dic
e el dicho, figurita repetida.












Otra vez fiesta en la tribuna de Racing

No hay comentarios:

Publicar un comentario