Mostrando entradas con la etiqueta descenso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta descenso. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de junio de 2011

La diferencia


Ayer por la tarde, como todos saben, sucedió un hecho histórico: River se fue a la B Nacional. Tras perder el primer partido en Córdoba por 2 a 0, ayer en el Monumental River y Belgrano empataron 1 a 1 y el equipo de Juan José Lopez cayó en el infierno. Un infierno que empezaría a hacerse ver minutos antes de la finalización del partido, cuando los simpatizantes del club "millonario", un apodo en decadencia, comenzaron a romper las instalaciones del club y a arrojar objetos de todo tipo al campo de juego. Los jugadores, sumidos en una profunda tristeza, se quedaron en el medio del terreno rodeados por cientos de personas de seguridad. En las tribunas, la situación era similar. Miles de hinchas llorando tras la impotencia de conocer la dura realidad: River ya no jugará más en la primera división del fútbol argentino.

El partido con más policías en la historia de nuestro fútbol termino en la debacle total. El desastre, la locura injustificada. Una batalla campal entre efectivos de seguridad e hinchas que estaban cargados de odio. Vandalismo puro. Y no solo se puede hablar de que los incidentes fueron causados por aquellos denominados "barrabravas", sino que también fueron provocados por gente común y corriente que tomaban las mismas decisiones que los citados con anterioridad. Seguramente contagiados por la bronca y por el hecho de saber que nunca, en este triste y lamentable fútbol argentino, los culpables son detenidos.

Obviamente, que lo que ocurrió en las afueras del estadio estaba cantado. Era obvio que si River se iba a la B Nacional esto iba a pasar. Ahora todos nos preguntamos: ¿Cómo es que esto ocurrió?
El Gobierno Nacional optó por jugar el partido a puertas abiertas. ¿Temían que si tomaban la decisión contraria la gente podría ponerse en su contra?


Obviamente que las decisiones en este país se toman siempre con posterioridad a la tragedia. ¿Acaso estamos esperando que ocurra un nuevo Cromañon en el fútbol argentino?
Lo de la jornada de ayer fue totalmente lamentable. Los hinchas, en vez de asumir la derrota y bancar a su club más que nunca, salieron a romper todas las instalaciones de su propio club. El saldo de todo esto fue un polícia muerto por lesiones en el craneo. Además, según Alberto Crescenti, uno de los titulares del SAME, varios fueron los hinchas que presentaron heridas con piedras y otros objetos.


Corría el año 1983 y la Asociación del Futbol Argentino (AFA) implentaba un nuevo sistema de promedios de descensos. Antes de esto, los últimos dos equipos de la tabla general descendían de categoría. Justamente en aquellos años, River Plate, el más grande del país se encontraba en los últimos puestos y el club no podía irse de la primera división. El sistema implementado por la AFA determinó que Racing perdiera la categoría tras perder por 4 a 3 con Racing de Córdoba.
La historia parece indicar que la academia, en las últimas décadas, va a contrapelo de la realidad del país. Mientras en los 80 se veía la euforia y la alegría por la democracia, Racing padecían la tristeza del descenso. Y en 2001 ocurrió lo contrario. Mientras el país era saqueado en medio de una de las peores crisis sociales, los hinchas académicos disfrutron la felicidad de la tan ansiada vuelta olímpica después de 35 años de sequía.


En la primera fecha de aquel campeonato de 1983 sólo se habían vendido 29.374 entradas,
lo que hablaba a las claras de las pocas expectativas que se habían generado alrededor de los
equipos de la B.
Una cosa destacable fue la gente, que dio muestra del tremendo amor por la camiseta,
llenado todos los estadios de la Argentina mientras el equipo jugó durante 2 años el ascenso,
generando recaudaciones asombrosas.



Racing vivió a lo largo de su historia momentos muy duros. El descenso propiamente dicho, la quiebra institucional por falta de fondos, 35 años de sequías sin poder lograr un título y, sin embargo, la gente nunca renunció a su amor por los colores y siempre estuvo unida apoyando al club en los peores momentos. Los incidentes no ayudan en estos momentos. Quizás esta canción demuestre la diferencia entre este momento de River y la historia de Racing:

sábado, 25 de junio de 2011

Nuevos rumbos


Con la salida de Miguel Angel Russo y la reincorporación de Diego Simeonne como nuevo director técnico de Racing, el rearmado del plantel y un nuevo proyecto intentan florecer.

Antes de empezar a hablar del nuevo ciclo del "cholo" en la academia, es importante ver lo que dejó la era Russo en el club. Veamos algunos números:

Dirigió 52 partidos en total, sumando 23 victorias, nueve empates y 20 derrotas (50% de efectividad). En condición de local, ganó 12 encuentros, empató cuatro y perdió los once restantes (49%). Este punto es muy importante, ya que Racing no se hizo nunca fuerte de local y eso le impidió pelear tanto el campeonato como la clasificación a la Copa Sudamericana. Hay que recordar que Russo llegó a Avellaneda con la chapa de técnico experimentado a la hora de conducir equipos comprometidos con el descenso (además de haber salido campeón de la Libertadores con Boca). Esta idea, a priori, convenció a la dirigencia y a los hinchas con la posibilidad de iniciar un ciclo serio. Como primer medida había que sacar al club del temido descenso y, luego de eso, reforzar el plantel para pelear los posteriores torneos. Hasta aquí todo bien.
El Mundial le dió la posibilidad al cuerpo técnico y a la dirigencia de tener tiempo para elegir los refuerzos indicados para el equipo. Las grandes incorporaciones, como Patricio Toranzo, Iván Pillud, Lucas Litch y Giovanni Moreno poscicionaron a Racing como uno de los candidatos a pelear el torneo y entrar a un torneo internacional.
El inicio del Clausura confirmó esta idea y a la vez la negó. ¿Cómo es posible esto? Las tres victorias en los primeros encuentros hicieron pensar que Racing era un equipo sólido y compacto, capaz de salir de igual a igual en cualquier cancha. El 1 a 0 a All Boys en Floresta, el 4 a 3 a Olimpo en Avellaneda y el 3 a 0 a Colón en Santa Fe hicieron ilusionar a los miles de hinchas. Sin embargo, la lesión de la máxima figura del equipo, Giovanni Moreno, en la primera fecha, repercutió muy fuerte en el plantel. Esto, sumado a otras lesiones a lo largo del torneo, la falta de recambio en el plantel y la irregularidad del equipo hicieron que las cosas no terminaran saliendo del todo bien.

El paso de las fechas determinó la pérdida de paciencia de los hinchas. La no clasificación a la Sudamericana fue el factor determinante para que la dirigencia de Racing no le renovara el contrato a Russo.

El siguiente paso fue, entonces, la contratación de Diego Pablo Simeone, recientemente desvinculado del Catania de Italia. El cholo vuelve, luego de 5 años, al club de sus amores, el que lo vio nacer como director técnico. La idea es la misma que antes: ganar un campeonato y poscicionar a Racing, otra vez, en los puestos más altos posibles.