
Racing perdió, en un muy flojo partido, dos a cero ante Quilmes y de esta manera, tras el triunfo de Vélez, el campeonato parece una utopía y la clasificación a la Sudamericana comenzó a correr riesgo.
De entrada, el clima no ayudaba mucho para jugar. La lluvia en la cancha del decano del fútbol argentino era interminable. Y si bien el campo de juego estaba en perfectas condiciones, el agua hizo que la redonda girara más rápido de lo normal.
Racing perdió tres puntos claves en su último intento por llegar a pelear por el Torneo Clausura. Es verdad que jugó con algunos suplentes (por lesiones y acumulación de tarjetas de varios jugadores), pero el equipo nunca le encontró la vuelta a un Quilmes que jugó su mejor partido en lo que va del campeonato.
Antes del empezar el partido, las cosas empezaron mal para la academia. En el calentamiento previo, el arquero Roberto Fernández sufrió una lesión en su rodilla derecha y no pudo ser titular. Por estos motivos, volvió al arco Jorge De Olivera.
Luego de la salida de los equipos a la cancha, el partido arrancó muy movido, con un ida y vuelta muy intenso. Ambos equipos proponían jugar y no rifar la pelota. Quilmes, que pelea por no descender de categoría, intentaba llegar como podía al área rival. Y Racing, tratando de jugar con la pelota al piso tenía la misma idea. La primera llegada clara de gol fue a los diez minutos, cuando Iván Pillud colocó un centro para el juvenil Valentín Viola quién estrelló el disparo en el travesaño. El cervecero, por su parte, desnivelaba por las bandas y, a fuerza de centros, incomodaba a la defensa visitante que no parecía estar muy segura.
En Racing las bajas eran notables: Teófilo Gutierrez, Pablo Luguercio y Patricio Toranzo no jugaban y sus lugares eran ocupados por los juveniles Viola, Fariña y Zucullini, respectivamente. Por este motivo, el buen funcionamento que venía arrastrando la academia en los últimos partidos no pudo mantenerse. Y Quilmes, al tanto de esta situación y a fuerza de voluntad conquistó la mitad de cancha de la mano de los dos mejores jugadores del partido, Pablo Garnier y Enzo Kalinsky.
Este fue el primer partido del torneo donde Racing fue superado ampliamente, donde ese juego convincente no apareció. La idea de Carusso Lombardi no falló: el doble cinco Garnier-Kalinsky tapó la salida y el armado de juego de Claudio Yacob y la otra dupla, Caneo-Diego Torres inquietó más de lo normal a la defensa contraria.
Si bien el primer tiempo terminó 0 a 0, la segunda mitad fue otra cosa: Quilmes salió decidido a ganar y tras una buena jugada colectiva, Martín Cauteruccio controló de espaldas al arco y de media vuelta colocó el 1 a 0 parcial para el equipo de Carusso Lombardi. A partir de ahí el partido fue otra cosa: Racing no volvió a tener nunca más la pelota, de hecho sólo disparó una sola vez en el segundo tiempo, y Quilmes, con garra y buen fútbol llegó al segundo gol de la mano de Miguel Caneo con un disparo de afuera del área (que se desvió en un compañero en posición adelantada).
El partido quedó totalmente sentenciado y sólo bastó con que pasaran los minutos finales. Los del sur consiguieron tres puntos claves para poder mantener la categoría (Ahora necesitan 9 de los 12 puntos restantes para quedarse en la A) y el equipo de Miguel Angel Russo se tendrá que consolar con tratar de clasificar a la Copa Sudamericana.